El trashing es una práctica cada vez más común entre delincuentes, que consiste en revisar la basura física o digital de las personas para obtener datos sensibles como estados de cuenta, contraseñas o documentos personales. Con esta información, pueden cometer fraudes, robos de identidad o extorsiones sin necesidad de hackear dispositivos. Autoridades advierten que tirar documentos sin destruirlos o no borrar correctamente archivos electrónicos puede abrir la puerta a este tipo de delitos, por lo que recomiendan romper papeles importantes, eliminar datos de forma segura y mantenerse alerta ante cualquier actividad sospechosa.

