La violencia contra las mujeres sigue siendo una problemática grave que se manifiesta en distintas formas, como la física, psicológica, económica y sexual. Este fenómeno afecta a millones en todo el mundo y evidencia la urgencia de fortalecer la prevención, la denuncia y el acceso a la justicia. Autoridades y sociedad enfrentan el reto de generar entornos seguros, promover la igualdad y garantizar que ninguna mujer viva con miedo.
