Reconocer la violencia es fundamental para prevenir situaciones de riesgo y proteger la integridad de las personas. Esta puede manifestarse de distintas formas como la violencia física, psicológica, emocional, económica o digital, muchas veces de manera sutil o normalizada en la vida cotidiana. Identificar señales como el control excesivo, insultos, amenazas, aislamiento o manipulación permite actuar a tiempo y buscar apoyo, fomentando relaciones sanas basadas en el respeto y la igualdad.
