La fórmula de imputación es la explicación clara y precisa que realiza el Ministerio Público ante un juez para señalar a una persona como probable responsable de un delito. En ella se detallan los hechos, el modo en que ocurrieron, el papel del imputado y las pruebas iniciales que sustentan la acusación. Es un paso fundamental en el proceso penal, ya que marca el inicio formal de la acusación y permite que el imputado conozca exactamente de qué se le acusa para ejercer su defensa.

